El exótico destino de los emails sospechosos
Ese email en el buzón de entrada con un asunto demasiado afectuoso confunde al receptor: «¿Tanto me quiere de verdad este/a desconocido/a?». Los emails enviados por zalameros son perfectos para contener virus. También son promiscuos: con suerte, el usuario no habrá sido el primero en recibirlo y puede que el antivirus lo haya detectado y bloqueado antes en centenares, quizá miles de ordenadores. Pero ¿y si no es así? ¿Qué ocurre con los virus que aún no han hecho saltar las alarmas de los programas de protección?
Source:: Tecnología por ElPaís.com





