Slack, otra forma de comunicarse
Slack, algo así como “flojo” o “vago” en español, nació en agosto de 2013 con un lema: “Para estar menos ocupado”. Su misión era que la pila de correo bajase. Como tantos grandes inventos, llegó por accidente. Stewart Butterfield, uno de los fundadores de Flickr, el gran almacén de fotografías on line, quería poner un poco de orden en su nuevo proyecto y terminó revolucionando las comunicaciones corporativas. Slack no es un chat, tampoco un almacén de archivos, ni un calendario. Tampoco se puede definir como un sistema de alertas, pero suma todas esas opciones en un solo hilo de conversación. Airbnb, HBO, NASA, Buzzfeed y casi cualquier start up de Silicon Valley, usan esta herramienta para organizarse internamente.





