Del anillo que vigila tu sueño al dron que se lanza como una piedra
Carece de guía, pero el CES es, en sí, una ciudad efímera de 230.000 metros cuadrados y 170.000 habitantes de más de 150 países. Interrumpidos por azafatas que reparten barras de cacao contra la sequedad del desierto, los asistentes fluyen por eternos pasillos enmoquetados que unen ente sí los hoteles con centros de congresos, zonas comerciales y atracciones no aptas para gustos refinado.





