Uber controla a los conductores para evitar frenazos y acelerones
A Uber le obsesiona la opinión del consumidor. Al finalizar un servicio, la app de transporte privada pide opinión del pasajero sobre el conductor. Basta con poner de una a cinco estrellas para valorar su destreza al volante. Si no se contesta, la siguiente vez que se abre la aplicación para pedir que nos busque un coche, Uber vuelve a reclamar que se den las estrellas pertinentes al chófer para poder hacer una nueva transacción.





