Apple venderá este dron en 15 días
Si King Kong volviera a encaramarse al Empire State, le costaría mucho más librarse de un enjambre de drones que de unos cuantos aeroplanos calamitosos. En Manhattan, como en muchas otras zonas urbanas, no pueden volarse libremente estas pequeñas aeronaves. Al menos, aunque sea encerrados en unas naves del oeste de la isla, hoy se han podido ver cómo uno de sus últimos modelos se pega como una mosca a los objetos que filma y corta el aire a casi 60 kilómetros por hora.





