Vigilar y castigar en la era digital
By Diego Beas
El pulso entre el FBI y Apple por la tecnología de encriptación integrada en los iPhone es la cara más visible —y reciente— de una lucha en la que están en juego no solo el acceso a un terminal y los datos que contiene, sino las libertades individuales y los derechos civiles de millones de personas. Es, también, la punta del iceberg de una disputa mucho más importante y trascendental que nada tiene que ver con la novedad y el lustre del último cacharro tecnológico aparecido en el mercado —como en momentos lo hace parecer la cobertura mediática—, sino con la estructura misma y de los fundamentos políticos de las democracias liberales.





