¿Nos hace Facebook más solitarios?

By El País

Todos los días me despertaba y, antes de abrir los ojos del todo, arrastraba el ordenador portátil hasta la cama y me sumergía de golpe en Twitter. Era lo primero y lo último que miraba, ese pergamino interminable escrito por gente a la que en su mayoría no conocía, por instituciones, amigos, una comunidad efímera en la que yo era una presencia incorpórea e inconstante. Rebuscando entre la letanía, lo doméstico y lo cívico: líquido para lentillas, portada de libro, noticia de fallecimiento, ilustración de protesta, inauguración de exposición, refugiados en los bosques de Macedonia, etiqueta “vergüenza”, etiqueta “perezoso”, cambio climático, bufanda perdida, chiste sobre Daleks. Un río de información, sentimientos y opiniones al que algunos días, puede que la mayoría, le prestaba más atención que a cualquier otra cosa real de mi vida.

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Via:: Tecnología por ElPaís.com

      

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