¿Una ciudad sin taxis?
Atascos, contaminación, bocinazos… Es lo que conlleva la hora punta en una gran ciudad. Un creciente parque de vehículos está saturando las calles de las principales urbes, al tiempo que ensucian su atmósfera y hacen perder el tiempo y la paciencia a quienes simplemente se dirigen al trabajo. En esta marabunta sin control, los taxis ocupan un puesto destacable en grandes ciudades como Nueva York, que ve a diario cómo sus calles se ven copadas por una flota de 13.000 vehículos trasladando clientes de una punta a otra de la ciudad.





