Jugamos a Nintendo Switch por primera vez
By Ángel Luis Sucasas Fernández
Tengo en la mano una caja de madera. Dentro, ocultas a mi vista, se encuentran un número desconocido de canicas. La volteo, la acerco a la oreja, palpo con cuatro dedos su superficie para sentir cómo se mueven al girarla sobre sí misma. Y luego me la tengo que jugar. ¿Cuatro? ¿Cinco? ¿Tres?





