La batalla por el talento también será automatizada
A finales de agosto, EL PAÍS publicó la trágica noticia del asesinato de una pasajera a manos de un conductor de la empresa DiDi Chuxing Technology (el equivalente y principal competidor de Uber en China). Al procesar las implicaciones me hice la típica pregunta ingenua: ¿Cómo había sido posible que un psicópata se infiltrara en esa empresa para perpetrar desde dentro sus ignominiosos crímenes y que nadie fuera capaz de darse cuenta?





