Los millennials urbanos no tocan el efectivo ni con un palo
El día menos pensado y en un futuro no muy lejano, un abuelo mirará a un nieto todo vestido de wearables y le dirá: «Pues yo a tu edad pagaba con monedas y billetes». Y así, sin más, el metálico caerá en el mismo saco que los casetes. Y el busca. Y se reencontrará con su primo el cheque.





