La seguridad de Internet de las Cosas precisa un cambio de comportamiento del usuario
“Cuantos de ustedes tienen el cepillo de dientes conectado a Internet”, preguntó este miércoles Nicole van der Meulen, jefa de grupo del Centro Europeo de Cibercrimen (EC3) de Europol. La respuesta obtenida fue tímida: una sola persona, entre el público que abarrotaba la conferencia dedicada a la seguridad de Internet de las Cosas, en la Oficina Europea de la Policía, en La Haya. Los sensores incorporados al cepillo ´inteligente´ graban, por ejemplo, la frecuencia de lavado. “Pero transmiten a su vez datos que pueden ser detectados por terceros, y dar pie a interpretaciones peligrosas sobre la vida privada”, añadió a continuación Steve Purser, jefe de operaciones centrales de ENISA, la Agencia Europea de Seguridad de las Redes y de la Información. Calcula que en 2020 habrá unos 20.000 millones de aparatos conectados, y por eso, la urgencia de la ciberseguridad frente a una industria que produce a gran velocidad centró la cita.





