Este es el único edificio español reconocido por velar por el bienestar humano
Un secreto: en la fachada este, Sáenz de Oiza dejó su firma como si entregara una escultura y no un edificio de 33 alturas y 107 metros. Está grabada en la estructura metálica de la puerta giratoria, casi a ras de suelo. El tiempo le ha dado la razón, como en tantas cosas. La antigua sede del BBVA, hoy propiedad del grupo inmobiliario Gmp, es un BIC (Bien de Interés Cultural). Un clásico de la vanguardia. ¿Qué significa esa protección patrimonial? Que cualquier reforma se complica, sometida al celo de un restaurador de cuadros.





