Así funciona un centro de innovación a la carta
Cómo lograr que la pantalla del portátil no produzca reflejo, o que no se queden nuestras huellas al tocar el pomo de la puerta, que se nos gaste el cigüeñal del coche y no tengamos que cambiarlo, o reducir el consumo de un avión o unos brackets dentales que ni se noten, o unas gafas a medida de su problema de visión específico,. Son solo algunos de los retos -aparentemente cotidianos- a los que se han enfrentado los investigadores de IK4-Tekniker, un centro tecnológico que se dedica a la innovación en fabricación a escalas nano, micro y macro: desde piezas de precisión diminutas hasta grandes sistemas mecatrónicos, estructuras para aviones, telescopios, biomedicina, automoción, etc.





